Diversidad Sexual y de Género en Personas con Diversidad Funcional: una doble discriminación y un doble borramiento.
A modo introductorio…
La diversidad sexual y de género en personas con diversidad funcional es un tema que ha ganado creciente atención en las últimas décadas, por fortuna. Tradicionalmente, la discusión sobre derechos y visibilidad de las personas con diversidad funcional se ha centrado en aspectos físicos y de accesibilidad, mientras que sus identidades sexuales y de género han sido frecuentemente invisibilizadas. A medida que el mundo avanza hacia una comprensión más amplia de la identidad y la orientación sexual, es crucial abordar cómo estas dimensiones intersectan con la diversidad funcional, generando por un lado una doble discriminación y por el otro, un borramiento del uno frente al otro. Esto resulta en una falta de reconocimiento tanto de las barreras únicas que enfrentan esta población como las oportunidades para nuevas resignificaciones.
Para analizar estar nuevas perspectivas, lo haré desde cuatro (4) escenarios, una visión cultural, una perspectiva social, desde las políticas públicas y desde los activismos.
Visión Cultural
Culturalmente, las percepciones de la diversidad funcional y la diversidad sexual y de género han estado condicionadas por estigmas y estereotipos, y desligadas entre sí, como si la una implicara la imposibilidad de la otra. En muchas culturas, las personas con diversidad funcional han sido vistas como seres asexuales o incapaces de experimentar el placer sexual y practicar de manera activa y autónoma en relaciones sexuales y/o románticas. Este estigma contribuye a la invisibilización de sus identidades sexuales y de género, y por tanto a la posibilidad de esta se encuentre fuera de la norma cisheterosexual, lo que refuerza la idea miserable de que su vida emocional y sexual es menos válida o menos compleja que la de las personas sin diversidad funcional.
Por otro lado, la representación cultural y mediática ha tendido a presentar a las personas con diversidad funcional de manera limitada, omitiendo frecuentemente su diversidad sexual y de género, es decir, que las narrativas que se instalan en el imaginario colectivo se enmarcan en una especie de personas de infancias eternas, que no desarrollan ni autonomía, ni libido, ni escenarios de placer sexual, ni siquiera de manera biológica. Esta falta de representación contribuye a la falta de comprensión y aceptación en la sociedad, de la sexualidad en las personas con diversidad funcional. Sin embargo, recientemente, gracias a varios colectivos y activistas LGBTI con diversidad funcional, ha habido un esfuerzo por cambiar esta narrativa, destacando historias que visibilizan la diversidad y complejidad de estas identidades.
Perspectiva Social
Las personas con diversidad funcional que también se identifican como parte de la comunidad LGBTQ+ enfrentan un doble desafío de discriminación. En un primer escenario, no solo deben lidiar con el capacitismo, sino también con la homolesbobitransfobia. Este doble estigma genera mayores niveles de aislamiento y exclusión social a dos bandas, es decir, las personas con diversidad funcional no sólo son víctimas de discriminación por la sociedad en general, sino que además lo son por el colectivo LGBTIQ+, así mismo, las personas LGBTIQ+ son vistas con prejuicio por la población con diversidad funcional, además de la sociedad en general. Primera urgencia, se vuelve esencial crear espacios seguros donde puedan expresar y explorar sus identidades sin temor a ser juzgados o discriminados, sin importar desde el lado que se observe.
Aquí se hace importante resaltar, que la falta de educación sexual inclusiva es otro problema significativo. Las personas con diversidad funcional a menudo reciben poca o ninguna educación sexual que refleje sus realidades y necesidades específicas, a decir verdad, nadie recibe educación sexual integral y esto es un gran problema que tenemos como sociedad, por lo menos en Colombia. Esto conlleva a una falta de conocimiento sobre sus propios cuerpos y derechos, dejándolos más vulnerables a la explotación y el abuso.
Políticas Públicas
Las políticas públicas desempeñan un papel crucial en la promoción de la inclusión y la igualdad para las personas con diversidad funcional, así como para las personas con diversidad sexual y de género no normativas. Sin embargo, a menudo, estas políticas carecen de enfoques interseccionales que tengan en cuenta la complejidad de las identidades de cada colectivo. Es vital que las políticas de derechos humanos y discapacidad incluyan de manera transversal una perspectiva de género y sexualidad para abordar las necesidades específicas de esta población.
Una de las tareas de estas políticas públicas, sería que se implementaran acciones progresivas que busquen proteger los derechos de las personas con diversidad funcional y diversidad sexual y/o de género. Además, que incluyan medidas para garantizar la accesibilidad a servicios de salud inclusivos y adaptados según la necesidad, así como la promoción de programas educativos que aborden la diversidad en todas sus formas.
Activismos
El activismo ha sido fundamental para avanzar en la conquista de derechos y la visibilidad de las personas con diversidad funcional y diversidad sexual y/o de género. Los activistas han trabajado fuertemente para desafiar las normas sociales y las políticas que perpetúan la discriminación y el prejuicio, y han abogado por un enfoque más inclusivo en todas las áreas de la vida, desde la salud y la educación hasta el empleo digno y la representación en los medios, que impactan en el imaginario colectivo.
Organizaciones y colectivos han unido esfuerzos con la intención de ofrecer apoyo y direccionar recursos a estas dos poblaciones, que posibilitan la creación de redes y el fomento de la solidaridad y el empoderamiento. Estos grupos también se han unido a movimientos más amplios por los derechos de las personas LGBTQ+ y las personas con diversidad funcional, reconociendo que sus luchas están interconectadas y que la unidad puede llevar a un cambio más efectivo, además y principalmente reconocer la multiplicidad que existe en la construcción de identidades y el reconocimiento de todas.
Como cierre…
La diversidad sexual y de género en personas con diversidad funcional es un escenario que requiere mayor atención, visibilización y acción continua. Si se adoptara un enfoque interseccional, podríamos trabajar en pro de una sociedad más inclusiva y equitativa que reconozca y celebre la diversidad en todas sus formas. Es indispensable que tanto a nivel cultural como social y político, se desarrollen iniciativas que promuevan la visibilidad, la inclusión y la igualdad de oportunidades para todxs, independientemente de sus capacidades, su orientación sexual o su identidad de género. Solo entonces podremos aspirar a una sociedad verdaderamente inclusiva donde todos puedan vivir con dignidad y respeto.
Referencias:
1. https://profamilia.org.co/aprende/diversidad-sexual/
2. https://repositorio.unal.edu.co/bitstream/handle/unal/84046/Tesis%20versi%c3%b3n%20final.%20Entretejiendo%20los%20colores%20conversaciones%20con%20la%20diversidad%20sexual%20en%20la%20discapacidad.pdf?sequence=3&isAllowed=y
3. https://www.youtube.com/watch?v=cDYSDnOzNwY
4. https://narapsicologia.es/publicaciones/sexualidad-y-diversidad-funcional-desde-el-enfoque-de-genero/
5. https://revistas.uam.es/revIUEM/article/download/10386/10503/24713
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